Sensación surf / Carving:
El carving es un estilo de conducción único dentro del longboarding, muy similar al surf convencional. Al hacer carving, desplazas el peso alternativamente hacia el talón y la punta del pie, patinando en forma de «S» o de ola suave. Cuando domines el carving correctamente, sentirás un control excelente sobre la tabla.
Cruising:
El cruising es probablemente la forma más relajada de longboarding. Consiste en salir, disfrutar del entorno y pasarlo bien. Un buen paseo en cruising suele incluir mucho carving a distintas velocidades, algo de freeride y control de velocidad. También puede ser usar la tabla como transporte, para ir al colegio o al trabajo. En cruising no hay límites.
Freestyle:
El freestyle en longboard consiste en gran medida en trucos técnicos. Muchos están inspirados en los trucos clásicos y tradicionales del skateboard: saltos, flips y spins donde sacas la tabla del suelo.
Long distance push:
Estilo de conducción orientado a recorrer largas distancias de una vez. Requiere una tabla con un setup cómodo y buen rendimiento para trayectos largos. Las tablas LDP suelen estar muy cerca del suelo, lo que permite empujar sin agacharte demasiado.
Downhill:
Estilo técnico de alta velocidad que exige ser experto en longboarding; de lo contrario puede ser extremadamente peligroso. Consiste en bajar montañas, circuitos o similares, deslizándose de lado y jugando con la velocidad.
Longitud:
La longitud del deck influye mucho en las propiedades de marcha del longboard y en la estabilidad. Los longboards más largos suelen ser más fáciles de mantener, porque te dan una base más amplia para los pies. Por regla general, los longboards de 0–32" se llaman mini cruisers; los de 33–37" son longboards pequeños. Ambos tamaños son ideales para cruising y transporte. Tablas de 38–42" son los longboards más habituales y encajan con carving, freeride y freestyle. Los más largos, de 43–48", se llaman longboards grandes o dance boards; sirven para carving, cruising, freestyle y downhill.
Anchura:
La anchura del longboard depende del tamaño del pie. Necesitas espacio suficiente para los pies: cuanto más grandes, más ancha debe ser la tabla. Si quieres hacer trucos y maniobras, los longboards más anchos suelen ser más adecuados.
Distancia entre ejes (wheelbase):
La distancia entre los dos trucks se llama wheelbase. La wheelbase influye mucho en lo brusco que puede girar el longboard. Con una wheelbase corta la tabla gira más rápido; con una wheelbase larga gira menos brusco, pero aporta más estabilidad. Para cruising, carving o downhill conviene una wheelbase amplia; para freestyle y conducción urbana con giros cerrados y agresivos, una wheelbase corta.
Material del deck:
El material del deck determina la flexibilidad, la durabilidad y la calidad del longboard. Si buscas un deck flexible, el bambú es muy flexible, aunque no especialmente durable. Para durabilidad, un deck de arce canadiense es mejor. Existe un método para reforzar la durabilidad o aumentar la rigidez: añadir capas de fibra de vidrio o carbono. El grosor de esas capas aporta más durabilidad o rigidez, y se pueden combinar de distintas maneras. Los mejores materiales son arce canadiense combinado con carbono o fibra de vidrio. Entre los peores materiales está la madera reciclada o aglomerado, que no tiene flex. El arce chino tampoco tiene mucha flex y no es de alta calidad. En general, la calidad de la madera se valora por los nudos e impurezas: la primera selección ofrece la mejor flex y rendimiento.
Concave:
El concave es una curvatura invertida que va de borde a borde en la superficie del deck. Su función es mejorar la capacidad de reacción de la tabla al elevar los cantos bajo los pies del rider. En general, el concave te permite mantenerte más firme y con mejor agarre al patinar.
Flex:
El flex expresa la rigidez del deck. En longboards más rígidos, la dirección suele mejorar y también aumentan el control y la estabilidad. En cambio, los longboards con mucho flex reducen la estabilidad, pero ofrecen una experiencia más cómoda. Los longboards con mucho flex encajan con carving, freeride y cruising; los decks rígidos son mejores para downhill y freestyle.
Forma del deck:
Existen muchas formas de deck de longboard. Una de ellas es el Twintip: diseño simétrico, con ambos extremos iguales, por lo que rueda igual en ambas direcciones. Por eso encaja especialmente con freeride, conducción urbana y freestyle. Otra forma es el Directional: especialmente indicado para downhill, surfskate o mini cruiser. Ofrece más rendimiento, pero no se puede montar en ambas direcciones.
Peso:
Peso total del longboard montado. Para maniobras exigentes como slides y conducción agresiva con cambios de dirección rápidos y giros cerrados, la tabla no debe ser demasiado pesada. Tampoco conviene que sea demasiado ligera: los longboards muy ligeros suelen ser menos duraderos y se rompen con más facilidad.
Borde de la rueda:
Los bordes de la rueda influyen en sus propiedades. Ruedas con bordes redondeados encajan mejor con conducción en calle y rampas. Ruedas con bordes cuadrados son mejores para longboards de transporte. En general, para freestyle se recomiendan ruedas pequeñas y duras con borde redondeado; para freeride o cruising, ruedas grandes, blandas y con borde cuadrado.
Diámetro de ruedas:
El tamaño de las ruedas depende mucho de tu estilo y del uso del longboard. Ruedas más grandes mejoran comodidad, velocidad y agarre. Ruedas más pequeñas favorecen maniobras y tricks. En cuanto al ancho: cuanto más anchas sean, mejor suelen ser comodidad, velocidad y agarre; ruedas más estrechas favorecen maniobras y tricks.
Dureza de ruedas (durometer):
La dureza se mide en la escala durometer de 0 a 100A, donde 100A es lo más duro. Las ruedas blandas mejoran la comodidad al absorber mejor golpes de pequeñas piedras en el asfalto. Las ruedas duras mantienen mejor la velocidad y se deslizan con más facilidad.
Ejemplos habituales en longboards:
78a–80a: suaves, buen agarre, ideales para uso general.
81a–83a: rápidas, poca resistencia, más duraderas que las blandas; buenas para riders que buscan algo más avanzado.
84a–86a: bastante duras, poco agarre, muy rápidas y fáciles de deslizar, aunque menos cómodas.
87a y superior: muy duras, casi sin agarre; más propias del skateboard clásico.
Rodamientos:
Los rodamientos se clasifican con ABEC y reciben un valor numérico. Cuanto más alto, mejor calidad (ABEC-7 es mejor que ABEC-5). Los rodamientos de alta calidad aguantan mejor y alcanzan velocidad más rápido. Los bushings también varían en calidad; algunos tipos encajan mejor con distintos estilos de conducción.
Tamaño de trucks:
Existen trucks en distintas formas y tamaños. Los más grandes encajan especialmente con cruising; los pequeños son mejores para maniobras, tricks y freestyle.
Montaje de trucks:
Hay dos métodos de montaje. Top mount: el truck se fija en la parte inferior del deck, evitando que estorbe a los pies; la estabilidad es algo menor. Se usa mucho para freestyle y cruising. Drop-through: el truck atraviesa el deck, lo que aumenta la estabilidad por el centro de gravedad más bajo; algunos sienten que estorba más a los pies. Sirve para todos los estilos. Ambos tienen pros y contras según tu estilo y lo técnico que sean tus tricks. Si vienes del snowboard o surf y buscas sensación similar, elige drop-through. Si buscas máxima velocidad y respuesta, elige top mount.
Grip tape:
El grip tape existe en distintos grosores y tipos. Cuanto más grueso, mejor agarre — pero desgasta más las suelas. Un tipo es el clear sand: capa transparente de pintura epoxi con granos de arena, tan áspera como lija; se usa cuando quieres ver la madera. También existe el grip tape clásico: lija gruesa con adhesivo para pegarlo al longboard. Es imprescindible para mantenerte firme sobre la tabla.